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MVE+ · Mente · Voluntad · Emociones + Espíritu

Espacio espiritual

Entregar una preocupación

Ponerle nombre a lo que te inquieta y llevarlo a Dios, sin cargarlo a solas.
¿Cómo quieres hacerlo?

Voz

Movimiento

1 min 56 s
Transcripción
  1. Hola. Este audio es para llevar a Dios lo que te preocupa, sin prisa.
  2. Si ahora no te sale orar, puedes escuchar. Eso también cuenta.
  3. Primero, nota tu cuerpo. Deja que la mandíbula y las manos se aflojen un poco.
  4. En su carta a los filipenses, Pablo anima a no quedarse atrapado en la angustia,
  5. sino a presentar a Dios lo que necesitamos, con sinceridad y con gratitud.
  6. Y Pedro, en su primera carta, invita a dejar en las manos de Dios lo que nos inquieta, porque él cuida de nosotros.
  7. Piensa ahora en lo que te preocupa. Ponle nombre, en una frase.
  8. Si quieres, díselo a Dios tal como es. Sin adornos.
  9. Ahora pregúntate: ¿hay algo pequeño que sí esté en mis manos hoy?
  10. Lo que no depende de ti, puedes soltarlo por un momento en oración.
  11. Entregar no significa que todo se arregle de inmediato. Significa no cargarlo a solas.
  12. Si la preocupación vuelve, es normal. Puedes volver a entregarla tantas veces como haga falta.
  13. Que tengas un buen resto del día. Hasta pronto.

Es una práctica de autocuidado, no un tratamiento. Si en algún momento te sientes peor, para: no pasa nada. Si estás en peligro, ve a «Necesito ayuda urgente».