Conócete
Tu estilo de apego
El estilo de apego describe cómo solemos vivir la cercanía, la confianza y la distancia en las relaciones importantes. Responde pensando en tu pareja o, si no tienes, en las personas que tienes más cerca, y en cómo sueles sentirte en general. No hay respuestas buenas ni malas: se trata de entenderte con más cariño.
Si en tu relación hay miedo, control, amenazas o violencia, eso no es un problema de estilo de apego: mereces estar a salvo y pedir ayuda (en España puedes llamar al 016, que no deja rastro en la factura, o al 112 en caso de emergencia).
Este test se inspira en un modelo de investigación que mide dos dimensiones: la ansiedad (cuánto te preocupa perder el cariño de los demás) y la evitación (cuánto te incomoda la cercanía). Son dos líneas continuas, no cajas cerradas: los cuatro estilos son una forma sencilla de resumirlas, y es normal estar cerca de la frontera. El apego no es un destino; puede cambiar con experiencias y relaciones nuevas, y muchas personas desarrollan una seguridad «ganada» con el tiempo. No es un diagnóstico ni sirve para culpar a tu familia ni a tu pareja: es una herramienta orientativa para conocerte y cuidarte mejor.


